miércoles, 2 de junio de 2010

La lucha contra el pulgón



Una nube negra de puntos asola las hojas de lo que parece ser un cerezo.
Tras el esquilme conveniente de las puntas de las ramas, donde parece que se concentra mayor incidencia del bicho, me lanzo a buscar información en Internet, para rebelarse como un ataque de pulgón, para peores presagios: del negro, que es más cabrón. No acaba la cosa ahí, sino que se lo cuento a mi compañera de trabajo y me dice que lo mismo le pasa a ella, pero que se el pulgón ha pasado del frutal a las tomateras, lo cual ya me llena de terror.

Tras las consabidas búsquedas en google, diseño un plan de acción:

1º) Acabar con las hormigas paseando por los cerezos, pastoras de pulgones y devoradoras de su melaza, pueden frustrar mi ataque masivo impidiendo la acción beneficiosa de las mariquitas que luego trataré de “cultivar”. Algunas opciones que he leído en la red:

- Pintar de cal parte (o todo) el tronco, parece que mejor a un 50% cal, 50% agua; aunque se apuntan inventos como comprar cal viva, quemarla y mezclarla con ceniza (demasiado elaborado para mí, seguro que ardo en el intento). Malo, porque se queda blanco el tronco, y menuda pinta el patio.

- Cinta adhesiva alrededor del tronco. Malo, me parece pobre e ineficaz, tendría que estar todo el día mirando, cambiando la cinta, pérdida casi inmediata de la adhesividad... no me convence.

- Usar veneno contra hormigas. Malo, porque uno acaba de empezar en esto y todavía cree en el insecticida a base de tabaco y guindilla, el respeto a lo químicos frente a la madre flora y el miedo al auto-envenenamiento por desconocimiento. Parece ser que si ya ves fruto, mejor dejarlo estar.

3º) Tirar de químicos directamente al pulgón: contarle mi vida al de la tienda de plantas y que me de polvos de esos para fumigar las copas. Malo, porque me pondré morado de bichos, veneno y las consiguientes pegas ya nombradas. No obstante se decanta como la mejor opción, ya que priorizo que la tomatera salga adelante, fruto mi escaso esfuerzo, para que no decaiga la motivación.

4º) Fomentar el uso de bichos positivos: mariquitas contra el pulgón. En internet aparecen algunas webs donde explican ómo criarlas, por lo que me lanzaré a ello mientras entran en acción. Como por ejemplo, esta

En mi caso me he decantado por una combinación:

- Pintar de cal parte del tronco
- Un día tiraré un caldo de tabaco y guindilla en las copas (que ya tienen cerezas como alcaparras: pequeñas y verdes las jodías, nada apetecibles)
- Preparar el veneno anti-hormigas alrededor del tronco, elevado del suelo para que no filtre, de tal forma que bicho que suba por el tronco, ha de pasar por el veneno (a no ser que vuele). Podré una goma y una línea de veneno encima, pegada al tronco.
- Tratar de intentar hacer como que crío mariquitas con el invento antes señalado. Una vez eliminada la hormiga, la mariquita debería poder hacer su trabajo tranqula, comiendo pulgón a dos carrillos

Posible candidata al bidón del criadero, póbrecita mía...


¿Los resultados? Cuando sepa algo editaré el mensaje para contarlos


Un saludo


25 de Junio de 2010...

El pulgón ha fastidiado definitivamente el cerezo, el pobre no tiene más que unas cuantas guindas desperdigadas, y a estas alturas poco se puede hacer. no obstante me he ido a comprar veneno, por si el bicho se descuelga y ataca las tomateras ¡Y ME HAN COBRADO 15 € POR UNA BOTELLICA!, ¡Y OTROS 12 POR VENENO PARA HORMIGAS! Ahora empiezo a ver lo interesante del cultivo biológico...

No obstante le he hecho una corona de papel albal y le he puesto el veneno de hormigas, que mis hormigas convenientemente se han pasado por el arco de las antenas; las más pequeñas y los pulgones caían, pero las hormigas grandes, salvo un breve devaneo (eso de tener que "bajar" por el embudo para seguir "subiendo" por el árbol las ha despistado un poco). A lo mejor es cuestión que lleven el veneno al hormiguero o algo, el hombre que me lo ha vendido me ha dicho que era bueno-bueno, algo caro, pero bueno...



He buscado mariquitas candidatas al nido de amor, pero no he encontrado ninguna, alguna pequeña que me ha dado pena, casi que igual me la cargaba, así que la he dejado tranquila, que ella sola haga su trabajo. Esperemos que el descenso de población de hormigas pastoras decrezca la población de pulgones por sí solo.

2 comentarios:

  1. En primer lugar enhorabuena por decidirte a contar cosas a los demás. Seguro que aprendemos mucho.

    En lo referente al pulgón, si quieres no utilizar productos químicos puedes emplear una solución de agua jabonosa ( 15 litros y dos cucharadas soperas de jabón líquido).

    Si lo aplicas varias veces el pulgón dejará de ser un problema y las hormigas también.

    Un saludo desde Asturias

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias amigo Fores por la idea. Tenía pensado tratar los árboles con varias fumigaciones lo menos venenosas posibles. Probaré con el jabón y el tabaco con guindilla, peor creo que no m eresisto cubrir el tronco con veneno; ¡mis tomates lo primero!.
    Un abrazo

    ResponderEliminar